06.07.26
Cerveza artesana catalana: una historia de éxito y alta calidad
Fecha
La cerveza artesana catalana está viviendo una revolución: si bien los restos más antiguos de cerveza europea, de hace 6.400 años, han sido hallados en Barcelona, hace 17 que en Cataluña se emprendió emprendido un camino hacia la revalorización de esta bebida milenaria. Inspirados en las dilatadas tradiciones de otros países, los cerveceros artesanos catalanes han conseguido crear un nuevo producto de gran calidad que cautivado al público: un buen número de consumidores ya no concibe 'ir a hacer una cerveza' sin poder elegir una artesana.
Año tras año, la cerveza artesana catalana ha cultivado numerosos logros. Actualmente, 109 cerveceras elaboran 1.058 estilos, correspondientes a 4,77 millones de litros, un 20% más respecto al último año. Su valor de mercado alcanza la cifra de 43 millones de euros, que representan el 1,8% en lo que respecta a la cuota de la cerveza genérica en nuestro país. Su gran apuesta por la excelencia ha hecho que varias cerveceras ganaran destacados premios, fueran invitadas a certámenes internacionales y recibieran un merecido reconocimiento por parte de expertos y consumidores del extranjero, donde exporta un 18% de su producción.
Tendencias
Las cerveceras artesanas catalanas han realizado un trabajo especial con la variedad New England IPA. Por otra parte, la conexión entre producto y territorio es otra constante que se confirma en el sector de la cerveza artesana: un 43% de las cervezas catalanas se envejecen en antiguas barricas de vino tinto, blanco o dulce, o incluso de licor, para conseguir fermentaciones diversas y para conferirles unos aromas amaderados y un carácter propio.
En este sentido, es considerable la elección por materia prima autóctona, actualmente situada en un 38% del total de cervezas artesanas catalanas, en concreto 11 emplean maltas locales y 18, lúpulos de proximidad. En cuanto a I+D, la investigación se concentra, precisamente, en los lúpulos, ya que son los responsables de conferir un carácter único a los estilos de cerveza más demandados.
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¿Cómo empezó este artesano catalán su viaje?
Todo empezó a raíz de la inquietud de un grupo de apasionados de la cerveza que formamos la asociación Hummulus Lupulus hace ahora 25 años. Organizábamos actividades para aprender a hacer cerveza en casa, explorábamos las cervezas de otros países y decidimos crear un sector que hiciera la cerveza que queríamos encontrar en Cataluña.
¿Qué ventajas tienen tus productos en comparación con otras marcas del mercado?
Hasta ahora, en nuestro país se hablaba muy poco de los ingredientes y técnicas utilizados para producir una cerveza. Nuestro sector ha logrado poner de relieve el producto en sí y destacar la importancia de todos los elementos que hay dentro de un vaso de cerveza artesana.
¿Qué países son los mayores consumidores?
Los principales compradores de cerveza artesana catalana son Inglaterra, Italia, Francia, Suecia y China.
¿Cómo ha cambiado el consumo a lo largo de los años?
Desde 1993 se bebe cerveza artesana en Cataluña. En los primeros años, el consumo era anecdótico porque eran muy pocas las elaboradoras. El cambio más significativo se dio hace 15 años, momento en el que ya podemos hablar de un sector con una actividad relevante. Nuevas cerveceras fueron apareciendo, otras se fueron consolidando y también se abrieron locales de venta especializada. Incluso la industria de cerveza genérica ha entendido que la cerveza artesana captaba la atención del público y ha diseñado sus propios productos. En definitiva, el crecimiento constante del sector ha ido acompañado de un crecimiento del consumo que no se ha detenido en ningún momento.
¿Cómo se ha posicionado la cerveza artesana catalana fuera de nuestras fronteras?
Las deliciosas cervezas que elaboran las cerveceras han sido la mejor carta de presentación fuera de Cataluña. También ha ayudado la vocación internacional del Barcelona Beer Festival, donde invitamos a compradores y expertos de otros países, y nos ponemos en contacto con prensa de todo el mundo para intentar poner en el mapa la realidad de la cerveza artesana en nuestro país.
¿Qué valores han apoyado su expansión internacional?
Hemos apostado por conseguir la mejor calidad. Es lo más importante para nosotros: que cuando alguien pruebe una cerveza artesana catalana, la encuentre muy buena. Además, nos ayuda la buena consideración del sector alimentario catalán, admirado en todas partes como referente gastronómico.
¿En qué direcciones crees que se va a mover el sector?
Sentimos que todavía hay mucho espacio para seguir creciendo tal y como lo hemos hecho hasta ahora: aumentando puestos de trabajo, volúmenes producidos y mayor presencia. Además, queremos crear un estilo de cerveza típicamente catalán para reforzar nuestra visibilidad en el mercado internacional.